La leyenda persa del origen del vino

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Diego_Velázquez_015Multitud de leyendas de diferentes culturas rodean al mundo del vino. Desde las embriagadoras peripecias de Dionisios y Baco, procedentes de la mitología griega y romana, hasta la benevolencia del dios egipcio Osiris que le enseñó a la humanidad cómo cultivar la vid y elaborar el vino mientras su esposa, Isis, actuaba de protectora durante el proceso.

Pero mi favorita hasta el momento es la leyenda persa sobre el origen del vino. Cuenta la historia que el rey Djemchid de Persia extendió en sus tierras la civilización, las artes y la agricultura. La vid fue una de las plantas que más cultivó por todo su reino. Un año decidió almacenar las uvas recogidos durante la vendimia para consumirlas durante el invierno para, de esta manera, no tener que esperar hasta la siguiente floración.

6120625965845526Así trasladó a los sótanos de palacio las frutas que almacenó en tinajas. A las pocas semanas muchos rumores se extendieron por el reino cuando varios de los guardias que custodiaban los suministros fallecieron. Se especuló con que el rey guardaba un veneno mortal en estas dependencias, pero no fueron si no los gases que emitían las uvas, que sin nadie saberlo habían comenzado el proceso de fermentación.

Una noche una de las concubinas del rey, desdichada porque había perdido los favores de su señor decidió suicidarse bebiendo el brebaje que había en las tinajas donde se almacenaban las uvas, pensando que era una poción que acabaría con su desgracia. Sin embargo, su destino no fue la muerte. Al beber el líquido una felicidad radiante invadió a la mujer que se presentó ante el rey con una alegría contagiosa que le hizo preferirla entre las demás concubinas de su harén.

PAREJA PERSA DISFRUTANDO DEL VINOAl descubrir el rey el efecto que el brebaje del sótano había tenido sobre su amante, llamó a esa bebida con el nombre de Darou é Shah, que significa “el remedio del Rey”. Y es precisamente de esta palabra persa de donde deriva el nombre de Shiraz, o Sirah, cepaje proveniente de esta antigua región y que hoy seguimos utilizando para la elaboración de vino.

Esta es la historia del origen del vino según los persas, el descubrimiento de una bebida que además de estar deliciosa curaba el alma de los desdichados.

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